No
te hablo de sentimientos
hablo
de la vida y sus azares
soy
amante del silencio y los amaneceres
palabras
vacías llenan mis días
pero
en mi mesa, entre los papeles
mis
poemas hablan de ti por las noches
letras
ahogadas en la lluvia de tardes tristes
ahogadas
en el edén de cristal
encerradas
entre las perfectas curvas
que
guardan mi antídoto, mi veneno
Despierto mareado y perdido
pero
no me rindo
con
la alegría nocturna
con
el llanto de la mañana
con
el corazón hecho polvo
hallaré
el paraíso al fondo de esta botella
y te seduciré después
de muerto.
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