lunes, 19 de octubre de 2015

DESTERRADO EN UNA CUEVA

La tormenta va surcando fugaz
Las inmensas cuevas frente al mar,
Cuyas bocas, oscuras en el infinito,
Son capaces de albergar la humanidad 
Bajo su monstruosa bóveda,
Y surgen allí como ceniza,
Habitando lo jamás habitado,
Las sombras de lo desconocido,
Aquellas que van abrazando las olas
Con mil lenguas que barren inclementes
La entrada a la terrible cueva,
Arrastrando al náufrago poeta
A la oscuridad y el olvido perpetuo,
Directo a las entrañas de la bestia

Olvidado en su nueva morada
Un grito animal inunda el vacío
En forma de desquiciado rugido
Y el eco rompe el eterno silencio
Escupiendo estas indomables palabras:
"¡Que más da en lo alto que enterrado bajo tierra!"

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