lunes, 26 de octubre de 2015

DIFUNTO AMOR

Esta mañana, una pálida flor blanca
A venido a posarse sobre mi ventana
Para mas tarde caer entre mis sabanas,
Y, húmeda de rocío, arrastrada por la brisa
Correr al fin a mojarme los labios

He bebido su agua,
Y mi sangre,
He vuelto a mojar mi pluma en tinta
Y a sepultarme en las sombras,
He vuelto a matarme en sueños,
A soñar con ella
A volver a ser,
A morir de nuevo sobre el papel

En mi locura me doy cuenta,
Tras apurar el cáliz de los vicios y la vida,
Arrastrado por el dulce espejismo de la mentira,
Que las mariposas de mi estomago están muertas,
Vuelan con sus corruptas alas,
Se arrastran por el yermo campo de la podredumbre,
Dejan el olor de una esencia prohibida,
La fragancia de tus blancos cabellos,
Ocultos bajo la húmeda tierra del otoño
A los que arranco las hojas a mordiscos,
Pálidos como la blanca flor,
Enterrada en mi recuerdo,
Envenenan mi sangre al posarse arrogantes
Sobre mi corazón.

lunes, 19 de octubre de 2015

DESTERRADO EN UNA CUEVA

La tormenta va surcando fugaz
Las inmensas cuevas frente al mar,
Cuyas bocas, oscuras en el infinito,
Son capaces de albergar la humanidad 
Bajo su monstruosa bóveda,
Y surgen allí como ceniza,
Habitando lo jamás habitado,
Las sombras de lo desconocido,
Aquellas que van abrazando las olas
Con mil lenguas que barren inclementes
La entrada a la terrible cueva,
Arrastrando al náufrago poeta
A la oscuridad y el olvido perpetuo,
Directo a las entrañas de la bestia

Olvidado en su nueva morada
Un grito animal inunda el vacío
En forma de desquiciado rugido
Y el eco rompe el eterno silencio
Escupiendo estas indomables palabras:
"¡Que más da en lo alto que enterrado bajo tierra!"

lunes, 12 de octubre de 2015

CATARSIS EN EL NICOLETTE

La noche en los labios funde un cigarro de segunda mano,
El vaso lleno grita miedo a la resaca,
Esa cerveza rubia me recuerda lo inalcanzable,
Por estúpido, por tímido,
Por absurdo, por cínico,
Pero yo voy de lo que parezco,
Porque la oscuridad es tan solo oscuridad
Y aunque cada noche pierdo,
Me pierdo, por dedicarte un poema
O tan solo un verso,
Acabo en el Nicolette ardiendo,
Jugando a ser el mejor de los fracasos,
Entre hipócritas, megalómanos de cartera vacía,
Solo y confuso poeta hedonista,
Muerto en vida,
Música putero descarao y gays por todas partes,
Decoración hortera, decimonónica,
Lienzos de hombres desnudos
Que adornan sus paredes desnudas,
Moda, escupo al suelo, me abro, salgo y sangro,
La vida es bailar contigo un último tango,
Pero qué difícil es suicidarse a la luz de esta falsa luna,
Entre mentiras que en el papel me hacen plasmar verdades,
Sueños rotos en cada uno de los bares,
Otras realidades.

miércoles, 7 de octubre de 2015

LAS DOS MITADES DE UN ESPEJO

Las dos mitades

Me decían romántico
pero en el amargo ostracismo
nada soy si nada hay
encerrado en mi propia trampa
nadie hay si nada soy
ni las nubes me miran,
la lluvia me evita en las calles
y el triste sol se filtra por mi ventana
sin calor y sin luz, muerto,
y me despierto solo un día mas,
dividido en dos,
medio cuerpo se revela a la vida,
la otra mitad ya se ha rendido

El espejo

Todo está perdido
hundido en la tumba del tiempo
marcado por la desolación
mojado por una lágrima de dolor
prematuramente envejecido
aplastado por el peso de un instante
en la eternidad de una sola noche
en la que me mato demasiado rápido
echando culpas al espejo
contemplando su reflejo
el cristal que vomita su imagen
musa viva y latiente
que en sus ardientes labios me reserva
un beso.

viernes, 2 de octubre de 2015

LA TEMPESTAD

Donde las rocas del abismo
se funden con las olas del mar,
donde el cielo es siempre azul
y las delicadas hojas caen en lóbrego silencio
confluyen tus ojos y los míos
y en un ufano delirio
siento el roce de tus labios

Una costa gris se abre ante mis ojos
aullando con el triste paso de las olas
en la última hora de la noche
y el secreto susurro del viento
silba con el roce de un férreo odio
y cuando caen las últimas hojas frente a mí
sé que la tempestad lleva tu nombre

La fría mañana me despierta,
las sombras se deslizan
y una pena imposible de calmar
asola el nuevo día.