Cuando el
fuego de la tarde crepita
el fulgor
de tu mirada
alimenta
sus llamas
y deforma
las sombras
que en tus
ojos bailan
¿Pero
puedes ver tu
ese fulgor
en los míos?
Grita más
alto,
los
sacrificios aman tu voz,
no tengas
miedo,
tu nunca
vas a morir,
hace
tiempo que la muerte
olvidó el
color de tus ojos,
¿Pero
puedes ver tu
ese miedo
en los míos?
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