Oculta entre las sombrías colinas
una flor brota de mi tumba,
florece en el rocío de la tristeza
y la pálida silueta de la
luna
le ofrece toda la luz que necesita
Melancólica sonrisa en la
noche cálida,
su llanto arropa un cuerpo delgado,
fría y blanca figura sepultada,
y en su triste cráneo deja
escapar
la dulce esencia de su perfume
En la linde del bosque de piedra
los desnudos arboles señalan
el solitario camino a mi lecho,
allí donde crecen encorvadas
las raíces de una flor
oculta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario