sábado, 11 de marzo de 2017

PARUSIA

De nada me sirve dormir pero para morir basta con que me lo pidas
He agotado las posibilidades que me quedaban de camino a casa
El campo se reduce a estrellar el vaso contra mi cabeza
Y te juro que he visto nubes ocultando el sol
He visto el dolor arañando mi piel flagelada por tu indiferencia 
He probado la soledad y me he sumergido en ella
Como en una mezcla de sopor y melancolía que recuerda una vieja herida
Y no me da miedo admitir que me ha gustado
Creo que ya no puedo volver atrás, es tarde y casi amanece
En el balcón tendido la noche me mira y me revela verdades olvidadas
Tengo el universo en los ojos que se han acostumbrado a los tuyos
Que se han olvidado de olvidarte otra vez
Y por eso te he escrito unas palabras con tinta indeleble en el baño del último bar
¿Quien soy yo para hacer nada por cambiar algo?
Me he rendido ante la vida como un barco posado sobre un mar en calma
Que cansado de la deriva se hunde frente a la costa
Recortada su silueta en un horizonte en llamas
Siente el viento cosquilleando sus velas
Y aguarda la eternidad en la oscuridad del mar.

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