El horizonte se convirtió en abismo hacia las seis
Con los labios negros teñidos de vino bajo el umbral de la casa barroca
Enterré entre la nieve las pisadas de los demás
Y dibujé todo aquello que permanece oculto
Que bajo la piel late pasando desapercibido a los sentidos.
Desterrado del cielo, he llorado amargamente
Me vuelvo invisible a la llegada del invierno
Y mi cuerpo ha empezado a pudrirse
Ya sólo soy un fantasma vagando por tus calles,
Yo, vampiro post-humano
Tu, fría niebla en el aire,
En lo profundo de la noche
Tu recuerdo vive en mí.
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