Mi novia no me quiere y acaricio las paredes de mi tumba pensando en la muerte
Creo asistir al sueño de flores rotas que el corazon cerrado contiene;
Una torre donde soy princesa robada y mi cerebro es la llave
De un craneo que alberga secretos, despierto
En una ceremonia expiatoria los gatos bailan sobre los escombros de mi vida
Que se marchita a intervalos de dos horas de lunes a jueves y otra vez de lunes a jueves
Y me escondo en la caja negra de un avión esperando a que la lluvia clame mi nombre
En la noche cerrada mirando con los ojos del odio y fumando las hojas del apocalipsis
Esperando juntos al dia entrelazadas las manos para grabar con la augusta espada del incesto
En el blanco pecho de un dios nuestros nombres que siempre deseamos
Contemplar sin amor desde la nube del arquero, el recuerdo de lo que fue un imperio